
Craso erro cometieron los Shadow Brokers (un grupo de hackers responsables de la filtración de material sensible de la NSA). Este grupo de ciberactivistas publicó las herramientas que usaba la NSA para espiar a los americanos. Esto permitió que Windows solventara muchos de los aguajeros de seguridad (por no decir casi todos). Todo parecía muy bonito, hasta que ahora son los “malos” los que están haciendo uso de estas filtraciones. Semanas después de que WannaCry sembrase el caos, llega su contraparte mucho más letal: EternalRocks.






